viernes

Para sembrar

Para sembrar,

para alcanzar a crecer,

no solo hay que ser,

no siempre hay que ser,

no siempre hay que ser,

hay que comprender la existencia,

hay que comprender todo,

la posible existencia de algo,

de la otredad.

 

Hay que comprender la existencia

y sentir lo inasible,

lo inabarcable,

cómo gravita, cómo invade,

y cómo a veces es inexistente sembrar,

alcanzar a crecer,

para sembrar.

Para crecer

Para crecer,

para alcanzar a ser,

no hay que sembrar,

no siempre hay que sembrar,

no hay que cortar un árbol,

hay que talar un bosque

y ver la tierra quemada.

 

Para saber,

dónde no hay que plantar,

hay que talar un bosque

y oler la fragilidad,

cómo suena y cómo arde,

y cómo a veces es una molestia crecer,

alcanzar a ser,

para crecer.

Un rincón

Un rincón del espacio,

un rincón del aire,

un rincón donde divide,

el sol y la luna

y desde donde llega

la información ilimitada.

 

Ese lugar donde se materializa,

ese lugar donde es materia,

ese lugar de los elementos,

donde la unión,

donde la arista de aquello interno y externo se expande.

La perspectiva y ese punto donde se absorbe la luz,

la materia y el espacio.

Bajo II

Bajo esta noche que vibra,

pero no habla ni enuncia.

 

Bajo esta noche que zumba,

pero no emite señales codificadas.

 

Bajo esta noche que medita,

y el suelo nos sostiene,

y el aire nos detiene,

y el cielo nos contiene.

 

Bajo todo este silencio,

tan hermoso como atroz,

el contacto a la distancia

festeja la juventud,

que medita y vibra

ahora.

Que cálido pensar

No sabría si creer,

como desde un mito,

una visión inocente,

una iluminación pequeña,

el destino cobra vida

y desde ese florido lugar,

el mensaje se propague,

como el aire incontrolable

que se encuentra en los encuentros cercanos

de cualquier tipo.

 

Que cálido pensar,

que cálido pensar, bien digo,

ese poder de expectación

que vuelve sorpresa lo cotidiano,

y paralelamente una realidad

se crea y decide crearse

cuando el mal se volvió invisible.

El avistamiento

¿Te acordás del mar?

En un silencio,

mientras tras las paredes crujían los muebles,

se arrastraban los pesos,

las maderas se encariñaban,

se oían truenos,

esos estruendos que anuncian

la próxima llegada.

 

El avistamiento que siempre se huele,

como quien deja un rastro

una presencia que gravita,

en eso de los ruidos de la vida tras los muros

recordé el trueno en el mar,

como un ataque de romanticismo.

Lontananza II

A veces creo que encontrar

es la antesala al laberinto,

porque el contexto, el color, el sabor,

el olor de esos recuerdos,

forman un eléctrico cambio.


Esa corriente desata

la construcción de lo ya ajeno,

de una lejanía perpetua,

de una lontananza que se posa,

a los pies de la cama.

La consistencia

Aquel poder divino

predijo que todo lo que haríamos

se transformaría en peso,

en un proceso de gas a líquido,

de líquido a sólido.

Sólido de constancia pura de materia gris

que lento se cocina a fuego

para atravesar las partículas,

y desde el aire comenzar el habla,

la conversación.

 

Aquel poder divino

devino en sustancia,

el ritmo de la consistencia,

que con cruda elegancia,

parte el aire como un trueno

mientras a la distancia,

sos pensamiento.

Latente

Como una odisea,

como una antología,

como un viaje intergaláctico

al espacio interior,

un recorrido circular

de las ideas fundamentales,

de los pilares en el bosque,

del stonehenge mental,

que aún erosionado y en ruinas,

decide permanecer latente,

como el fuego que nunca se apaga,

si no, se calma.

Como un viaje intergaláctico,

sin salir del cuarto.

Unísono

El silencio callado

sobre el aire contenido

que se condensa en el suelo,

de todas las mañanas

que amanecen al unísono,

de estos raros movimientos nuevos.

En el frío aparece,

que acontece en la ventana,

que me abraza en la cocina,

que se filtra por la puerta,

y que refleja por toda la casa.

Son casi las diez,

y en este tiempo nunca

se sale de la cama.

Parece verano

En este falso verano

que acontece previo a la lluvia

donde el inicio debe ser

reiniciado.

En este falso verano

que es un fuego enjaulado

nos encontramos en pausa,

terminando algo que aún

no comenzamos.

Se va Marzo, salúdalo,

porque si hay algo que decir

es que todavía, no comenzamos.

Porque aún, parece verano.

miércoles

Concentrado

Concentrado

es este azul uniforme,

que vino para llamarme,

mientras en la profundidad

de las aguas estaba.

En esta inquietud

que canta eureka,

que se relame en la propia idea

sin cuestionarse tanto todo.

Concentrado

en este envase,

que la noche libera,

para pintar los rincones

y desafiar eléctricamente

a quien desee ponerse en frente.

Generar

Generar un templo

en cada espacio roto,

generar un silencio

que arrebate pensamientos.

Generar el espacio

de la contemplación en cascada

que se derrama y diluye,

entre el sol, a luz y el pavimento.

Generar las olas,

generar el sueño,

recorrer esos metros cuadrados

en quietud.

En la quietud de los pensamientos.

La torsión

La torsión,

los huesos,

las contracturas,

los sonidos del aire,

la mirada concentrada,

en este mar de alcohol en gel,

que de pronto encontramos

sin buscarlo.

De pronto nos encontramos

De pronto no nos encontramos más.


La torsión,

los huesos y la carne,

el abrazo cautivo,

y todo este fuego desperdiciando.

Contener la llama

es una contractura concentrada.

Aries

 Ponerse en acción

es cambiar la materia

es desafiar al día

tomar la luz y hacerla.

Es provocar al sol

cantarle unos versos

querer embelesarlo,

avasallando su furia,

y convertirse en piedra

en talismán humano,

para resplandecer

y ponerse en acción.

Aries,

la templanza y la firmeza,

la convivencia.

Otro color

 En este día soleado

se escucha la actividad solitaria

y la desesperación informativa.

En este día soleado

logré encontrar el sentido

mientras detrás y por acá cerca,

cantan unos pájaros indescriptibles,

imaginados.

de sonido gutural invisible.

En este día espero

que los hallazgos sean plenos,

que la luna haya dejado,

o haya renovado,

todo el vocabulario

que siempre necesitamos.

Hoy el día es de otro color

ese que viene del cielo para

renovarnos.


Ahí voy

Las hojas son negras
del camino al pasar,
los pájaros negros
me observan desde el cielo.
Hoy camino derecho,
no hay más piedras,
ahí voy.

La vista en la arena
en el agua el deseo,
las noches en vela
yo no duermo porque quiero.
Hoy camino derecho,
no hay más penas,
ahí voy.

Ojalá

Ojalá entre en mis manos,
todo el tiempo y la energía,
del amor y la valentía.

Ojalá en mis manos entre,
la capacidad del fuego,
que crea la intensidad,
osada y arremolinada.

Ojalá que mis manos,
tengan el alcance,
de iluminar la casa,
mientras los cuerpos se enciendan.

Ojalá entre en mis manos,
todo el tiempo y la alegría,
del amor que siempre
atesora. 

Libra

Todos estos renglones
dan la posibilidad de decir un fuego,
o decir un hielo.
Nuestro discurso puede ser una sustancia que cae,
una sensación líquida de las palabras,
algo corrosivo que puede controlarse
y descontrolar todo lo que encuentra a su paso,
como una invasión lenta del magma,
un fuego que un hielo,
un volcán de todo lo que somos y estamos.

martes

El abrazo


Se viene el impacto/impronta exacto
de flores y pétalos radiantes
entre la pausa y el parpadeo.

Se esparcen por el centro
las miradas que se desplazan,
entre suaves curvas
de un extremo al otro,
hasta separar el par
en izquierdo y derecho.

El aire invade el cuerpo,
recorre extremos inhalados.
Carne de fauces locas
devora las líneas blancas,
mientras rugen seres rumiantes,
que para cuando se encuentren los límites
las flores podrán crepitar,
los montes caer al vacío,
las palabras desarmar,
los árboles romper el silencio.

Sobre todas las cosas,
más que mil palabras,
abrazar es la fusión de la energía interna.

viernes

Sueño que el viento


Sueño que el cielo
desarma mi almohada.

Sueño que el viento
desanudara mi voz.

Sueño que quiero
tu idioma en mi cama.

Sueño que el viento
desanidará el sol.

Sueño que el suelo
brota en mi espalda.

Fusión


Sube la colisión
a  la luz que entrevera
que a los hilos hilvana
y que en toda capacidad cotidiana
crea una unión hermana.

Sube una ansiedad sana
que se eleva huyendo de la bestia
renovando una resolución
refrescando los caminos.

Sube como una impresión extraña
de un pasado sin tiempo claro
una elevación volcánica,
una implosión de palabras,
una ruta a 80,
como un cambio de estado de sólido a líquido,
donde el líquido es un cuerpo.

Auxilio


Auxilio en mi sur
que parte por el camino,
y así luz negra se hace
volando en trinos
volando en ligados.

Auxilio en mi centro,
que quema el valle verde,
y así humo espeso se hace,
subiendo eléctrico,
ardiendo se expande.

Auxilio en mi norte,
que la arena arremete
y el torbellino enceguece
como una parálisis nerviosa
o como una puñalada a ciegas
en momentos de silencio,
que dispara el descanso
hacia otro punto cardinal.

Cuco


Recuperar,
recobrar,
esperar,
eco.
Son una cobra,
un reparo,
una invención,
una impresión,
un ataque mental,
del tiempo.
Cubrir,
cooperar,
con esa anestesia,
la fantástica vida idea
congelada,
ya en un tiempo
curar,
estas silabas que ya no
son mías.

Entonces


Pues entonces,
en ese reflejo me veo,
en ese blanco me brillo,
en esa madera me lustro,
en ese vidrio me cristalizo,
en ese metal me pulo.

Es entonces cuando
abrir es tener que cerrar
y en este coche la noche
quiere decirme que hubo,
eso que quiso ser, hubo.
Como el humo que arde,
aquel que arde la cebolla
mientras paralelo luego
en esos metales me pulo,
me cristalizo
o quizás mejor,
me abrigo.